Lo prometido es deuda. Aquí estamos tras las vacaciones estivales.
En esta ocasión recordamos el viaje a Eslovenia, o mejor dicho ese pías en medio de montañas y paisajes exquisitos. Precisamente eso fue una de las opciones por las que seguimos escribiendo en el blog. La cantidada de maravillas que alberga una porción de tierra tan pequeñita es impresionante. Liubliana, la capital, denominada la pequeña Praga, es una ciudad con una vida nocturna veraniega apasionante, y su zona monumental comparte encantos con la capital checa. En realidad es, aunque el ritmo pausado de cafés y terrazas a orillas del río Ljubo incite a permanecer en ella, un lugar que puede verse en poco más de un día. El castillo que sobresale encima de la ciudad y los diferentes edificios concebidos por Joze Plecnik, que quiso hacer de Liubliana una nueva Atenas, son las visitas más atractivas. No obstante, es al noroeste de la capital donde se encuentra la principal imagen turística del país, el lago de Bled.
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